Vicente Fox, lenguaraz 

Joel Hernández Santiago

 

Al ex presidente de México no le para la boca. No se contiene en su ánimo de participar en la política nacional luego de que dejó de ser presidente el 30 de noviembre de 2006. 

Antes de concluir su mandato dijo que se alejaría de la política y que se iría a refugiar a su rancho San Cristóbal, cerca de León, en Guanajuato, el cual tiene una extensión de por lo menos 300 hectáreas, en el que se cría ganado y se cultiva brócoli, papa y maíz. En el casco de la hacienda están también el Centro Fox, un hotel de alto costo y un restaurante asimismo costoso.

Pero nada, que al final de cuentas la tentación por ser y estar en política y porque Fox es, en sí mismo, lenguaraz, lo lleva con frecuencia a calificar la gestión de políticos, de funcionarios públicos y de gente pública que hoy está en su momento de acción en tanto que él hace 17 años dejó de ser presidente de México con resultados nada plausibles. 

Y una vez más vuelve a las andadas. Esta vez por la participación en política de la señora Mariana Rodríguez, en apoyo de su esposo, Samuel García, y a la que  decidió lanzar sus dardos en contra: La llamó “Dama de compañía”. 

Todo esto vino al caso porque el gobernador de Nuevo León (Movimiento Ciudadano), Samuel García pidió licencia para contender por la presidencia de la República en las elecciones del 2 de junio de 2024. 

Lo acompaña su esposa en quien se apoya para establecer comunicación con electores como lo hicieron durante la campaña con la que fue electo gobernador: los medios digitales, redes sociales…

Independiente de los valores políticos o no del señor García; de sus capacidades y posibilidades reales de ganar las elecciones, lo que se ve muy lejano de la realidad a pesar, incluso, de que ha recibido aplausos del presidente de México (Morena) para tomar esta decisión con la que, lo único que conseguirá, es sustraer votos a la oposición, el Frente Amplio por México

Pero para promover esa imagen de hombre joven –que quiere proyectar, aunque apoyado por ancianos–, con frecuencia se presenta a medios de comunicación acompañado de su esposa Mariana Rodríguez y de su pequeña hija de brazos. La idea es proyectar un matrimonio joven, bien avenido, unido, y con un largo futuro por recorrer. Todo lo que repudia el presidente está en ellos: Clase media, aspiracionistas, conservadores… Y los apoya.  

Y ahí el señor Fox, quien con el pretexto de que el 24 de noviembre, a través de la red social X (antes Twitter), el periodista Pedro Ferriz Hijar, hijo de Pedro Ferriz de Con, informó acerca de su proyecto para “dar a conocer todo sobre Samuel García”, y asegura ahí que hará revelaciones “acerca del pasado de su familia y su supuesta relación con el narco y el lavado de dinero.”

Ahí mismo, Ferriz Hijar, dijo que su presunta investigación ‘supone informar acerca de lo que hay detrás de la historia de los hermanos de Mariana Rodríguez Cantú, esposa del aspirante presidencial por Movimiento Ciudadano, así como del funcionamiento de las empresas de la también influencer.’… y más. 

Vicente Fox urgió a Ferriz Hijar: “Pedro cuéntanos la historia!! Hay mucho detrás de esa sonrisa y esa dama de compañía”. 

Con toda razón, lo dicho por Vicente Fox no cayó nada bien a millones de mujeres. Y lo hizo en el marco de la conmemoración del  “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer“, que es el 25 de noviembre. 

Y le llovieron críticas a raudales por su dicho en contra de la señora Rodríguez, en la mayoría de los casos no por ser ella quien es, sino por ser mujer. 

Ella misma contestó al exmandatario mexicano que ella no es una “dama de compañía”, sino una “mujer, licenciada, empresaria, esposa y madre” y que “no le permite al exmandatario panista que le hable así a ella, ni a ninguna otra mujer, pues no somos accesorios, ni objetos, ni puede faltarnos al respeto, y menos de esa forma tan vulgar.”

Xóchitl Gálvez, desde su precampaña por la presidencia de  la República desde el Frente Amplio por México (FAM) afirmó: “Si atacan a una nos atacan a todas” y aseguró que su lucha es contra la violencia hacia las mujeres, “venga de quien venga, vaya contra quien vaya”:

“Rechazo y condeno totalmente las afirmaciones de Vicente Fox Quesada contra Mariana Rodríguez”, dijo Xóchitl Gálvez.

En verdad el señor Fox ya no tiene peso específico en el hecho político de México. Es apenas un fantasma errante que busca un lugar en dónde espetar desahogos y bravuconadas. 

No fue un buen presidente durante seis años. Es un pésimo ex presidente. No se contiene. No asume que ya no tiene ningún poder político ni electoral. No cumplió su palabra de alejarse de los reflectores políticos y encerrarse en su opulento Rancho San Cristóbal. Y no tiene proporción de las cosas que dice y que le hacen daño grave al FAM.  

En todo caso, Vicente Fox Quezada es más un estorbo que un apoyo o un soporte para esa oposición mexicana que vive momentos críticos en vísperas de las elecciones de 2024. Una oposición que no se consolida y en la que cada dirigente de partido exhibe sus ambiciones políticas individuales y no los grandes intereses nacionales.

Como también es un estorbo el señor Samuel García que viene “muy echado pa’delante” presumiendo “su juventud” a sabiendas de cuál es su papel en todo este juego político electoral y para el que todo el aparato del Estado se orienta a apoyar a la candidata de Palacio Nacional. 

Las cartas están marcadas. Pero el juego político electoral sigue aún. Apenas empieza.  

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