En la Cámara de Diputados se entregaron 500 sillas de ruedas a personas con discapacidad

El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), diputado Ignacio Mier Velazco, consideró que este día es especial para la Cámara de Diputados porque es la oportunidad de que la gestión política se ponga al servicio de los demás, en particular de la población que más lo necesita.

Durante la ceremonia de entrega de sillas de ruedas a las 500 personas beneficiarias de toda la República Mexicana, destacó que dicha herramienta les servirá para transformar su vida de manera independiente, sin importar las circunstancias que los llevaron a tener la condición de discapacidad.

“Este día es una demostración, como políticos y servidores públicos, de que la política es noble cuando nos une lo esencial, que es el humanismo, tenderle la mano al prójimo, ser solidario, empático con el que lo necesita. Estamos transformando y revolucionando nuestra conciencia, porque tenemos claro que el servicio y la responsabilidad pública y ser representantes populares, cobra sentido cuando se hace en beneficio de las mayorías”, afirmó.

En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el presidente de la Jucopo subrayó que para todas y todos los diputados este es un día especial y hermoso para el Palacio Legislativo de San Lázaro.

La política no sólo es debate de ideas, de ideologías, de posturas, de programas sociales, económicos. La policía también debe ser un oficio noble, que se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás, especialmente de la población que más lo necesita, la más vulnerable.

Para nosotros, las diputadas y los diputados en la LXV Legislatura de “La Paridad, la Inclusión y la Diversidad” nos anima a todos, un sentimiento de solidaridad que se ha olvidado en la competencia, en la individualidad, en el luchar sólo por el bien propio y no por el bien de la comunidad.

Por esto la lucha de las personas con discapacidad que tienen la voluntad decidida de transformar su vida, volver su vida independiente, sin importar las circunstancias que los llevaron a tener esta condición. “Lo que importa es su entereza, sus testimonios y ejemplo de vida que nos dejan; lo compartimos y somos empáticos”, aseguró.

Sufrimos la peor de las discapacidades: la envidia e incapacidad de no tener sensibilidad social. Por eso esta lucha y con la entrega de sillas de ruedas algo bueno está pasando en nuestro país.

Estamos transformando nuestra conciencia, porque el servicio público y la oportunidad de ser representantes populares cobra y tiene sentido cuando se hace en beneficio de las mayorías, por el bien de todos, para los más necesitados. “Es nuestra responsabilidad, es un acto que nos obliga como funcionarios públicos de ser sensibles”, destacó.

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