Katmandú, Nepal.— La emergencia provocada por una devastadora riada en la región del Himalaya mantiene en alerta a Nepal y China, donde las autoridades reportan más de 630 personas fallecidas y cerca de 3 mil desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
En Nepal, el balance más reciente registra 626 personas muertas y 2 mil 426 desaparecidas. En territorio chino, específicamente en el condado de Gyirong, en la región del Tíbet, se han confirmado siete fallecimientos y más de 500 personas permanecen desaparecidas.
La tragedia fue provocada por una enorme corriente de agua, lodo, hielo y rocas que descendió desde las montañas del Himalaya y afectó comunidades ubicadas en ambos lados de la frontera. La fuerza de la riada destruyó viviendas, carreteras, puentes y diversas instalaciones de infraestructura.
Los equipos de emergencia enfrentan condiciones complejas para avanzar en las labores de rescate debido a los caminos destruidos, los deslaves y el riesgo de nuevas inundaciones. También se realizan operativos para localizar a personas que quedaron incomunicadas o atrapadas en zonas de difícil acceso.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce se encuentran ciudadanos extranjeros que se encontraban en la zona por motivos turísticos, laborales o religiosos.
Las autoridades de Nepal han solicitado apoyo internacional especializado para fortalecer las labores de rescate, particularmente en zonas donde existen túneles y proyectos hidroeléctricos afectados por la corriente.
Mientras continúan las operaciones de emergencia, las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar conforme los equipos logren acceder a las comunidades más afectadas y avanzar en la identificación de las personas desaparecidas.

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