Reto mexicano: negociar el T-MEC con la desconfianza de Trump

UREÑA

La negociación del T-MEC tiene un nuevo elemento:

-La confianza.

 

O la desconfianza, como se quiera ver.

 

Estados Unidos lo ha hecho saber al grupo negociador mexicano encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon.

 

Dicho de otra manera: el gobierno actual de México ha dejado de ser confiable en muchos sentidos para las autoridades de Washington.

 

 

Más aún: a ojos del gobierno de Donald Trump, es más confiable Canadá bajo el mando del primer ministro Mark Carney.

 

Raro, porque el sucesor de Justin Trudeau se ha enfrentado a Donald Trump y lo reta con el fortalecimiento de alianzas con China y otras potencias económicas, especialmente europeas y asiáticas.

 

Inclusive advirtió al mundo el 21 de enero sobre las ambiciones imperialistas del magnate con una frase lapidaria en el Foro Económico de Davos:

 

-Si no estamos sentados en la mesa, estás en el menú.

 

Con un agregado:

 

-El orden mundial se cayó y la nostalgia no tiene sentido.

 

 

CON CANADÁ O NADA

 

Marcelo Ebrard lleva su registro.

 

Ante tantas amenazas de Estados Unidos, ha decidido fortalecer las negociaciones con Canadá para hacer un frente negociador del T-MEC ante el equipo de Donald Trump.

 

Se encuentra en aquel país con una agenda restringida: se excluyó la capital Ottawa y la representación de funcionarios y empresarios sólo estará en Toronto y Montreal.

 

Esta misión tiene conciencia del reto mayor: vender a México ante la representación estadounidense como un socio estratégico y altamente confiable.

 

 

Aunque, claro, falta la certidumbre jurídica y una Suprema Corte de Justicia de la Nación autónoma y garante de la ley para no llevar todas las controversias a paneles internacionales.

 

Es el principal de los cuestionamientos clave para recuperar inversiones, entendimientos y un tratado trilateral sin anexos bilaterales por falta de garantías.

 

De otra parte, cualquier obstáculo puede servir a los tres países: a Canadá para fortalecer al Partido Liberal de Mark Carney, a Donald Trump para posicionarse hacia las elecciones de noviembre y a Claudia Sheinbaum para cobijarse con el lábaro patrio y reafirmar su base rumbo a los comicios del 2027.

 

OTRO AMIGO DE ANDY

 

1.- Carlos Torres Rodríguez es un afortunado.

 

 

Gran amigo de Andrés Manuel López Beltrán, conocido en la política como Andy, pronto pasará a Nacional Financiera y el Banco de Comercio Exterior.

 

Sustituirá a Roberto Lazzeri Montaño, propuesto hace semanas como embajador en Estados Unidos y todavía en espera del beneplácito de Washington.

 

Torres Rodríguez se ha desempeñado como coordinador técnico del gabinete federal y de los programas de la Secretaría del Bienestar, base electoral de Morena.

 

Y en su nuevo cargo conservará influencia, a partir de junio, de los 32 delegados de Bienestar aunque la titular sea Leticia Ramírez.

 

Aclaración: no es un improvisado, pues es licenciado en Ciencias de la Administración de Empresas por la Universidad de Bath del Reino Unido.

 

Y 2.- Aquí hemos hecho adelantos puntuales: Donald Trump está enojado porque México protege y no entrega al defenestrado gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

 

A la amenaza de venir por los narcopolíticos si el gobierno de Claudia Sheinbaum no hace su trabajo, ahora se suma el amago de ingresar a 53 consulados mexicanos.

 

Ojo: son territorio mexicano y por lo tanto la Presidenta debiera protestar con la misma saña o mayor como ataca a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos.

 

Acciones y reacciones a monitorear.

 

@urenajose1

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