Ciudad del Vaticano.— El papa León XIV no necesitará tratamiento oncológico adicional tras la cirugía a la que fue sometido para extirparle un tumor maligno en el pulmón derecho, de acuerdo con la información difundida sobre su estado de salud.
Los estudios médicos posteriores a la intervención determinaron que el tumor estaba localizado, por lo que no será necesario recurrir a terapias complementarias, como quimioterapia o radioterapia.
El pontífice fue intervenido quirúrgicamente en el Policlínico Gemelli de Roma y recibió el alta hospitalaria días después. Desde entonces, su recuperación y la reanudación de sus actividades públicas se mantienen bajo seguimiento médico.
El diagnóstico corresponde a un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se origina en las células glandulares del tejido pulmonar. La decisión de no administrar tratamiento adicional se basa en los resultados de la evaluación médica posterior a la cirugía.
Aunque la noticia representa un avance favorable en su recuperación, León XIV deberá continuar con los controles médicos correspondientes para vigilar su evolución.
La información sobre su estado de salud ha generado atención internacional, debido a la relevancia del pontífice y a las implicaciones de su recuperación para las actividades de la Santa Sede.

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