
Palacio Legislativo de San Lázaro, 26-04-2026.- La diputada Magdalena Núñez Monreal (PT) afirmó que México enfrenta una crisis compleja marcada por la violencia, las desapariciones forzadas y las adicciones, de ahí la necesidad de impulsar acciones conjuntas entre el Estado y la sociedad para transformar de fondo esta realidad.
Al inaugurar la “Mesa Nacional para el Proceso de Paz en México”, sostuvo que no basta con la creación de leyes, sino que se requiere la participación activa de todos los sectores para reconstruir el tejido social.
“La paz no es sólo la ausencia de violencia; es un derecho humano fundamental que el Estado mexicano debe garantizar, pero que también requiere del firme compromiso de toda la sociedad”.
Enfatizó en la importancia de generar una agenda legislativa y social que permita avanzar hacia una paz duradera, ya que “no es suficiente hacer un marco legal, decretar y aprobar leyes orientadas a este propósito.
“Es indispensable y necesario que nos involucremos y que asumamos con todas las responsabilidades que nos corresponde el trabajo para construir esa transformación de esta sociedad mexicana que requiere cambios de fondo, cambios estructurales”.
Advirtió que el fenómeno de las adicciones debe abordarse desde una perspectiva integral, porque refleja problemáticas estructurales como la falta de oportunidades, especialmente entre los jóvenes.
“Las adicciones no son sólo un problema químico, sino un síntoma de esa dislocación social, de esa sociedad que nos individualiza, que nos destruye en el sentido de comunidad”.
Por su parte, el diputado Adrián González Naveda (PT) señaló que esta problemática representa “una de las heridas abiertas más dolorosas” del país, y de no atenderse oportunamente, podría comprometer el futuro de nuevas generaciones.
Reconoció la importancia de quienes trabajan directamente en la atención de las adicciones. “La primera línea de defensa en esta lucha contra las adicciones son los padrinos, son los maestros, son los consejeros. Ellos son parte de la solución”.
Durante la mesa, Arturo Conde Pérez, conferencista en prevención de riesgos, destacó que este encuentro busca articular la experiencia de quienes trabajan en campo con las decisiones públicas.
“Hoy no estamos aquí para un evento más, estamos aquí porque hay una realidad que ya no se puede ignorar. México enfrenta una crisis silenciosa, las adicciones, la salud mental y la ruptura del tejido social”.
En el ámbito internacional, Jean Louis Bingna, defensor de los derechos humanos, señaló que las adicciones no pueden reducirse a decisiones individuales, “a un tema de voluntad individual será un error. Las adicciones son también un reflejo de nuestras condiciones sociales”.
Por su parte, Karina Fernández, subdirectora de Servicios Educativos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, destacó la obligación de atender este fenómeno desde un enfoque de derechos. “Las personas que padecen una adicción hay que tener la conciencia de que se trata de una problemática de salud que el Estado y todos unidos debemos de atender”.
Pedro Damián Aceves Aguirre, consejero y educador, subrayó la necesidad de profesionalizar los centros de tratamiento, “que entiendan que atender una adicción implica trabajar con la vida, con la dignidad humana y con la esperanza”.
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