Más de seis mil encuestadores del Inegi renunciaron

Un total de seis mil 431 entrevistadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) renunciaron al inicio de la pandemia, lo cual retrasó seis meses los trabajos que realizó el organismo.

En entrevista, Edgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, aseguró que las bajas no se debieron a la pandemia, sino a que la labor en campo es difícil. Además precisó que los que más desisten son los jóvenes.

“El abandono de empleo, en muchos casos, se da porque el trabajo es muy pesado, además de que hay zonas de mucho riesgo y la gente ya no quiere regresar al lugar. Me tocó estar en Tamaulipas y hacer trabajo de campo, que implica una labor muy compleja y no todos llegan a resistir el ritmo”, puntualizó.

Según los documentos obtenidos a través de una solicitud de transparencia realizada por Publimetro, desde marzo de 2020, seis mil 441 encuestadores fueron dados de baja; 65 fueron cesados por abandono de empleo; 10 por defunción y seis mil 366 por renuncia.

“El tema de las defunciones son por diversas situaciones no relacionadas con la enfermedad Covid-19, sino por otras causas como accidentes o casos que corresponden al ámbito personal”, indicó.

Vielma Orozco detalló que, normalmente, en los censos se contrata a entrevistadores –alrededor de 150 mil– en febrero y culminan su trabajo a finales de marzo, y posteriormente se realiza un análisis de datos, indicadores, tabuladores, etcétera.

“Se tuvo que duplicar el número de entrevistadores para poder terminar el ejercicio; se recontrataron personas. El censo estaba planeado para realizarse del dos al 27 de marzo; sin embargo, por la pandemia, hasta agosto y septiembre se terminaron las últimas encuestas. Se gastaron ocho mil 300 millones de pesos en el censo, y más de 60% se fue en el mes de febrero”, apuntó el funcionario.

Además aseguró que sólo 225 personas, de las más de 200 mil que laboraron en campo para levantar las encuestas, adquirieron coronavirus. Y detalló que los contagios se lograron controlar gracias a que al personal en todo momento se le otorgó mascarillas y recursos adicionales para la adquisición de productos de higiene.

Pese a estos contratiempos, Edgar Vielma Orozco aseguró que México es de los pocos países que ya puede contar con un censo, y precisó que entre diciembre y marzo se liberarán algunos productos.

“Estamos en la recta final. Ahorita es puro trabajo de escritorio; es decir, analizar y sumar todas las bases de datos, así como verificar su consistencia. Actualmente ya nadie está en campo y muy pocos se encuentran en las oficinas, pues la mayoría del personal está en casa”, puntualizó el funcionario.

Un encuestador del Inegi, de acuerdo con Vielma Orozco, recibe aproximadamente 10 mil pesos al mes, suma que está por encima del pago que empresas privadas otorgan por realizar trabajos de levantamiento de encuestas.

Protesta

En abril, alrededor de 40 trabajadores del Inegi se manifestaron en las inmediaciones de Palacio Nacional para denunciar presiones y amenazas para que firmaran sus renuncias. “Nos están obligando a firmar una renuncia voluntaria por la emergencia sanitaria, pero nosotros estamos pidiendo que se respete el contrato para que cuando pase la emergencia sanitaria seamos reinstalados”, informó Miguel Martínez, ex verificador del censo.

 

VIA PUBLIMETRO

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