DETRÁS DE LA NOTICIA
Alfredo MARTINEZ DE AGUILAR
* La calenda puede interpretarse como una primera señal del tablero que comienza a configurarse. No define una candidatura. Mucho menos una elección. Pero sí muestra quién está construyendo una relación política con los distintos sectores de la capital. Las aspiraciones se anuncian; el capital político se construye.
* Ray Chagoya recibió a Claudia Sheinbaum con el gobernador Salomón Jara y le entregó el bastón de mando, subrayando la coordinación institucional entre los gobiernos Federal, Estatal y Municipal. La imagen más interesante estuvo afuera. En las calles. El alcalde capitalino mostró el tamaño de su convocatoria local.
(A Diódoro, Jorge, Pepe, Alma, familiares y amigos, por el sensible fallecimiento de doña Alma Altamirano, quien nació a la vida eterna. El dolor de perder un hijo convertido en amor garantiza pasar a la historia y trascender el tiempo y espacio, gran lección de vida del Hospital de la Niñez Oaxaqueña, promovido por ella y don Diódoro Sr.)
La visita de Claudia Sheinbaum a Oaxaca no sólo midió el músculo de Morena. También dejó al descubierto quiénes tienen territorio para disputar el futuro de la capital.
La política tiene sus propios termómetros. Unos se llaman encuestas. Otros sondeos. Algunos se fabrican en despachos y otros se anuncian desde las tribunas. Pero existe uno que rara vez miente: la calle.
Y el viernes, durante la visita de Claudia Sheinbaum Pardo a Oaxaca de Juárez, la calle dejó una fotografía política que difícilmente pasará inadvertida cuando comiencen las definiciones por la sucesión municipal.
La Presidenta de México congregó a más de 12 mil personas en el Auditorio Guelaguetza con motivo de su Segundo Informe de Gobierno. Fue, sin duda, una demostración de fuerza política y capacidad de movilización.
Pero antes del acto presidencial ocurrió algo que merece una lectura propia. Ray Chagoya salió a las calles. Y no lo hizo solo.
Más de cinco mil vecinas y vecinos de barrios, colonias, parajes y de las trece agencias de Oaxaca de Juárez participaron en una calenda encabezada por el presidente municipal. Se sumaron liderazgos de los mercados e integrantes de su Cabildo.
Entre música, tradición y colorido, apareció una escena con evidente contenido político: el alcalde caminando acompañado por una parte importante del territorio que gobierna. No es un detalle menor.
En la política mexicana, las estructuras pueden prestarse, los discursos pueden improvisarse y las fotografías pueden producirse. Lo que resulta mucho más difícil de fabricar es una movilización territorial.
Y eso fue precisamente lo que Chagoya puso sobre la mesa. El territorio manda. Oaxaca de Juárez no es una ciudad políticamente sencilla.
Barrios, colonias, agencias, mercados, organizaciones vecinales y sectores sociales conforman una compleja red de intereses y liderazgos. Quien pretenda gobernarla necesita algo más que una buena campaña de comunicación: necesita presencia territorial.
Por eso la calenda puede interpretarse como una primera señal del tablero que comienza a configurarse. No define una candidatura. Mucho menos una elección.
Pero sí muestra quién está construyendo desde ahora una relación política con los distintos sectores de la capital. Y ahí aparece una diferencia fundamental. Las aspiraciones se anuncian; el capital político se construye.
El senador Luis Alfonso Silva Romo, por ejemplo, ya ha expresado su interés en competir por la Presidencia Municipal. Seguramente no será el único. Conforme avance el calendario, surgirán más nombres, más aspirantes y más grupos interesados en influir en la decisión.
La competencia apenas comienza. Pero precisamente por eso las señales tempranas adquieren valor. Hubo además una segunda escena. La fotografía presidencial.
Ray Chagoya recibió a Claudia Sheinbaum junto con el gobernador Salomón Jara Cruz y le entregó el bastón de mando, en un acto que subrayó la coordinación institucional entre los gobiernos Federal, Estatal y Municipal.
La fotografía fue políticamente significativa. Pero la imagen más interesante quizá no estuvo dentro del Auditorio Guelaguetza. Estuvo afuera. En las calles.
Porque mientras la Presidenta mostraba el tamaño de la convocatoria nacional de su movimiento, el alcalde capitalino mostró el tamaño de su convocatoria local.
Son dos dimensiones distintas del poder. Una es la estructura institucional. La otra es el territorio.
Y para una elección municipal, la segunda puede terminar siendo decisiva.
¿Se adelanta Chagoya? La pregunta comienza a aparecer inevitablemente en los corrillos políticos de Oaxaca. ¿La movilización fue solamente una expresión de respaldo a la Presidenta o también una demostración anticipada de fuerza rumbo a la sucesión? La respuesta probablemente tenga un poco de ambas.
Chagoya difícilmente podía desaprovechar una jornada de semejante exposición pública. Y, al mismo tiempo, tampoco puede ignorarse que una movilización de miles de personas ofrece una fotografía política que será observada por quienes tendrán que tomar decisiones cuando llegue la hora de las candidaturas.
En Morena, como en cualquier partido, las candidaturas no dependen exclusivamente de la voluntad de quien levanta la mano. Pesan las encuestas. Pesan la competitividad. Pesan los acuerdos. Pesan los grupos. Pesa la paridad. Y, cada vez más, pesa la capacidad de ganar en territorio.
Por eso, si la sucesión de Oaxaca de Juárez termina convirtiéndose en una disputa entre varios aspirantes de Morena y sus aliados, Chagoya llegará a esa discusión con un argumento difícil de desestimar: puede mostrar presencia territorial.
Sería un error, sin embargo, interpretar la escena como una elección resuelta. Todavía no hay ganador. Falta mucho.
La política es dinámica y en Oaxaca todavía habrá movimientos, negociaciones y reacomodos. Los grupos que hoy parecen aliados mañana pueden competir entre sí; quienes hoy aparecen en segundo plano pueden crecer; y una encuesta puede modificar en semanas lo que parecía consolidado durante meses.
Nada está escrito. Pero tampoco conviene hacerse de la vista gorda frente a las señales. Y la señal del viernes fue contundente. Mientras algunos aspirantes comienzan a levantar la mano, Ray Chagoya levantó una multitud.
No es lo mismo. Porque una candidatura puede construirse con una decisión partidista. Pero una candidatura competitiva necesita algo más. Necesita calle. Necesita territorio.
Necesita estructura. Necesita ciudadanos dispuestos a caminar.
Y el viernes, en Oaxaca de Juárez, la calle habló antes que las encuestas. Ahora habrá que esperar para saber si esa fotografía fue solamente una postal de la visita presidencial o el primer capítulo de una sucesión municipal que, desde ahora, comienza a calentarse.
Por lo pronto, Chagoya ya enseñó una carta. Y no fue desde un escritorio. La puso sobre la mesa en la calle, frente a miles de electores que acudirán a las urnas a votar por él el 6 de junio de 2027.
@efektoaguila

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