La autoridad no se fortalece cuando silencia la crítica; se fortalece cuando tiene la capacidad de escucharla, afirma la Ombudsperson, Mtra. Elizabeth Lara Rodríguez

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Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR

 

* La Mtra. Elizabeth Lara Rodríguez afirmó que en una democracia, una de sus expresiones más importantes es la libertad de expresión. Una sociedad democrática necesita voces distintas, críticas, así como personas que puedan preguntar, investigar, denunciar y disentir.

 

* Cuando una periodista o un periodista es amenazado por informar, cuando una persona defensora es perseguida por alzar la voz o cuando una comunidad es intimidada por denunciar una injusticia, se afecta el derecho de la sociedad a conocer, participar y exigir cuentas.

 

Al presidir la Ceremonia de Arriamiento de la Bandera Nacional realizada en la Alameda de León, la Ombudsperson, Maestra Elizabeth Lara Rodríguez, hizo una férrea defensa de la libertad y de la democracia en un país diverso, pluriétnico y pluricultural, como México. 

 

Ante el personal de la Defensoría de los Derechos Humanos y del Monte de Piedad hizo la defensa de la libertad de expresión y de los periodistas. “Porque la libertad que inspiró nuestra Independencia no pertenece solamente a la historia. La libertad es una tarea del presente”.

 

“Por eso debemos decirlo con claridad: La autoridad no se fortalece cuando silencia la crítica; se fortalece cuando tiene la capacidad de escucharla”, subrayó en tono vehemente la Maestra Elizabeth Lara Rodríguez.

 

Afirmó que en una democracia, una de sus expresiones más importantes es la libertad de expresión. Una sociedad democrática necesita voces distintas, críticas, así como personas que puedan preguntar, investigar, denunciar y disentir.

 

Por eso, cuando una periodista o un periodista es amenazado por informar, cuando una persona defensora es perseguida por alzar la voz o cuando una comunidad es intimidada por denunciar una injusticia, no solamente se afecta a quien habla.

 

También se afecta el derecho de toda la sociedad a conocer, participar y exigir cuentas. “Que ninguna periodista ni ningún periodista tenga que arriesgar su vida para que la sociedad pueda conocer la verdad y que ninguna persona tenga que elegir entre ejercer su libertad y sentirse segura”. 

 

Reiteró categórica que en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca saben que la defensa de los derechos humanos no puede quedarse en las simples palabras. “Porque la libertad no es una concesión del poder, es un derecho. Y protegerla es una responsabilidad de todas y todos”.

 

La defensa de los derechos humanos se construye todos los días, Previniendo, Acompañando, Protegiendo, Señalando las violaciones. Y exigiendo que las instituciones cumplan con su responsabilidad constitucional, histórica y social.

 

La Ombudsperson puntualizó que ser libres en nuestro tiempo significa, sin duda, vivir en un país donde todas las personas puedan ejercer sus derechos con dignidad. Donde nadie sea discriminado por su origen, su lengua, su género, sus ideas o su condición. 

 

“En el que los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas puedan preservar y ejercer plenamente sus derechos. Donde las mujeres puedan vivir libres de violencia, en donde las niñas, niños y adolescentes sean escuchados y protegidos y donde ninguna persona tenga que guardar silencio por miedo”.

 

Destacó que Oaxaca nos recuerda todos los días que México es un país diverso. Aquí existen distintas lenguas, culturas, formas de organización y maneras de entender la vida. Esa diversidad nos enriquece.

 

Y una sociedad verdaderamente libre es aquella en la que todas esas voces tienen derecho a ser escuchadas. Por ello, hoy que nuestra Bandera desciende frente a nosotros, recordemos que los símbolos nacionales no solamente hablan de nuestro pasado.

 

También nos hablan de nuestra responsabilidad con el futuro. Nuestros antepasados lucharon por la Independencia. Hoy, nos corresponde luchar para que esa libertad alcance a todas y todos.

 

“Que ninguna mujer sea silenciada por ejercer sus derechos; que ningún pueblo sea ignorado por hablar en su propia lengua; que ninguna persona defensora tenga que elegir entre defender los derechos humanos y proteger su vida”.

 

Desde Oaxaca, la Defensoría refrendó su compromiso con una sociedad donde los derechos humanos sean una realidad y donde la dignidad de cada persona sea el centro de toda actuación pública.

 

“Por Oaxaca, por México, por quienes alzan la voz, por quienes todavía esperan ser escuchados y por las generaciones que vienen”, enfatizó emocionada la presidenta de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

 

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

 

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