Junio de 2027: El sueño de las manzanas. 

Joel Hernández Santiago

 

Parece ser que el único que no se ha dado cuenta que las campañas electorales rumbo a 2027 ya están echadas a andar es el Instituto Nacional Electoral (INE) y todos los órganos del tipo electoral, federal y estatales. 

 

O si se han dado cuenta lo disimulan muy bien y argumentan, como la Ejecutiva de Morena, que los “Defensores…” no piden el voto, que sólo hacen recorridos de reconocimiento político y no electoral.

 

Y es que los “Defensores de la Transformación” no necesitan pedir el voto para hacer proselitismo, para estar ahí y reclamar solidaridades y gratitud. Incluso, para dejar pactados compromisos con grupos políticos o de fuerza política en distintos estados, localidades, municipios… Están ahí para iniciar generar presencia y ganar o negociar votos.

 

El tema que hoy se debate es si esta presencia múltiple y nacional está en ley electoral o se están violando los tiempos electorales pactados en ley. 

 

Esto es: Morena creó y utiliza la figura oficial de “Coordinadores de la Defensa de la Transformación”, conocidos también como “Defensores o Coordinadores de la 4-T., para –dice– estructurar su trabajo territorial y definir a sus virtuales candidatos a puestos de elección popular.

 

Su propósito principal -también argumenta- es coordinar la estructura del partido de puerta en puerta; realizar asambleas informativas; explicar los logros del movimiento y recoger las demandas de la ciudadanía. “Sirven como el filtro previo para perfilar a quienes posteriormente competirán formalmente como candidatas y candidatos a gubernaturas, alcaldías y diputaciones.”

 

Esto, dicho así parece inofensivo electoralmente. Pero no. Estos recorridos y esta presencia partidaria en todo el país tienen que ver con los comicios de junio de 2027. Y esto tiene una razón: 

 

Morena 4-T, aunque lo niegue y diga que todo va viento en popa, según sus encuestas, sabe que si las elecciones fueran por la vía puramente democrática perderá votos en todo el país; sabe que hay muchas inconformidades, enojos, decepciones… Que la ciudadanía electoral no les cree en todo. 

 

Que focos de mal gobierno morenista han dañado la presencia y la confianza en Morena-4-T. La corrupción. El desapego de estos gobiernos (federal como estatales y municipales) de la sociedad que le otorgó su voto en 2018 y 2024 está costando caro a Morena-4-T en el ánimo nacional. 

 

Hay desatención en asuntos que tienen que ver con la seguridad, la salud, la educación, la economía doméstica… La cauda de simulaciones que atentan contra la verdad día a día produce más desconfianza que apego. 

 

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