DETRÁS DE LA NOTICIA: ¡Que la política, ideología ni  religión nos dividan en 2020!

* El clima de división y enfrentamiento entre los mexicanos se agrava por la falta de crecimiento económico, debido a la incertidumbre financiera y la imparable y brutal violencia en el país.

* En el caso particular de Oaxaca las cosas se tornan mucho más complejas y complicadas por los cotidianos bloqueos en la capital oaxaqueña y las diversas regiones del territorio del estado.

Una de las mayores aspiraciones incumplidas entre los mexicanos es la unidad nacional. Es una de las ambiciosas metas que no hemos podido alcanzar como nación libre e independiente en siglos.

Ha habido muchos intentos fugaces, sobre todo en la Independencia, la Reforma y la Revolución, pero en realidad, el estallido de éstas ha sido la máxima expresión de la división y enfrentamiento.

Históricamente ha sido el resurgimiento del asesinato fratricida bíblico entre Caín y Abel sin importar si ha sido entre indígenas, criollos, peninsulares y realistas leales a la Corona Española.

De ahí la trascendencia histórica para subsistir que nunca más ni la política ni la ideología capitalista y socialista-comunista ni menos la religión nos divida y enfrente entre hermanos.

Siempre que a lo largo del tiempo las razones anteriores han polarizado y confrontado al pueblo de México hemos sido presa fácil del apetito voraz de los imperios globales de ayer y de hoy. 

Ahí está la imposición de Donald Trump para que la Guardia Nacional haga el trabajo sucio antimigrante y el inminente apoderamiento del Istmo mexicano vía el Corredor Interoceánico. 

Ante la creciente polarización por el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobierno de la Cuarta Transformación obligado es hacer un repaso histórico sobre sus terribles daños nacionales.  

El clima de división y enfrentamiento entre los mexicanos se agrava por la falta de crecimiento económico, debido a la incertidumbre financiera y la imparable y brutal violencia en el país.

En el caso particular de Oaxaca el estado de cosas se torna mucho más complejo y complicado por los cotidianos bloqueos en la capital oaxaqueña y las diversas regiones del territorio del estado. 

Indispensable es lanzar un grito de alarma y alerta, toda vez que este año inicia en México el proceso electoral concurrente federal y local de elecciones intermedias del próximo año 2021.

De manera especial debe preocuparnos como ciudadanos mexicanos el desmantelamiento del órgano autónomo que funge como árbitro electoral, el Instituto Nacional Electoral (INE).

El mismo riesgo corre paralelamente la cooptación, a través de correligionarios de Morena, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

El Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana, fue la primera Constitución, se promulgó por el Congreso de Anáhuac, el 22 de octubre de 1814, en Apatzingán, Michoacán.

Contenía ideas del Generalísimo José María Morelos. Destacaba el reconocimiento de la religión católica, y los conceptos de soberanía, ciudadanía, igualdad ante la ley, y respeto a la libertad.  

Sin embargo, no entró en vigor por los tiempos difíciles, pero fue punto de partida y fuente de inspiración, para la redacción de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824.

La Primera Intervención Francesa en México o Guerra de los Pasteles, fue el primer conflicto bélico México-Francia, y tuvo lugar durante once meses, del 16 de abril de 1838 al 9 de marzo de 1839. 

Al adquirir México la Independencia de España, varios países, entre ellos Francia, buscaron pretextos para invadir y así apoderarse finalmente Estados Unidos de parte del territorio nacional. 

Irónicamente, Francia fue de los primeros países que reconoció la independencia de México y uno de los primeros que estableció relaciones diplomáticas y comerciales con nuestro naciente país.

La debilidad del gobierno nacional y la inestabilidad política, favoreció que las relaciones internacionales de México estuvieran plagadas de reclamaciones por las potencias europeas.

Durante la Reforma la nación, es decir, el pueblo mexicano estaba dividida en dos grandes grupos totalmente confrontados política, ideológica y religiosamente, entre liberales y conservadores. 

La segunda gran guerra civil mexicana buscó la transición de la estructura política para establecer el sistema capitalista democrático y terminar con el que había desde la Colonia y el Imperio. 

Inició la formación de un Estado constitucional al intentar terminar con los privilegios de las clases dominantes vía la igualdad ante la ley, la reactivación de la economía y la restauración del trabajo.

Concluida la redacción de la nueva constitución se reunió el primer Congreso Constituyente y convocó a elecciones federales y de los estados, bajo los principios de la Carta Magna de 1857. 

Tras la Guerra de los Tres Años la división y enfrentamiento de los mexicanos trajo consigo la segunda intervención francesa, la invasión norteamericana y la pérdida de la mitad de México. 

La Revolución Mexicana fue planeada y financiada por Estados Unidos durante los gobiernos de William Howard Taft y Woodrow Wilson, mediante el embajador en México, Henry Lane Wilson.

 

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

 

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