CRÓNICA POLÍTICA: El Poder Judicial, la única salvación

Rosy RAMALES

Nada más sensato y exacto que lo dicho por el Ministro Presidente, Arturo Zaldívar:  “En una democracia constitucional como la nuestra, toca a esta Suprema Corte y al Poder Judicial de la Federación la defensa del orden constitucional y –de manera especial– la de los derechos humanos que la Constitución reconoce.”

Lo dijo apenas esta semana en el inicio del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); una recordadita de tan importantísima función, sin la cual el país entraría en un modelo de tiranía donde un solo Poder ejerciera las funciones de los otros dos mediante sus lacayos: Juzgadores y Legisladores.

El panorama asusta; a veces pareciera que México para allá se apresura. Los morenistas resultaron más disciplinados que los priistas. Una cosas es guardarle todo el respeto al Presidente de la República, y otra cosa es hincarse ante él con la cabeza gacha; así no hay equilibrio ni colaboración de poderes.

Tal actitud tan vergonzosa es muy evidente en los legisladores del Congreso de la Unión, con sus honrosas excepciones, (y se replica en las entidades federativas). Ahí está por ejemplo en el ámbito federal la aprobación de una nueva mal llamada reforma educativa a modo; o, en el ámbito local, la llamada“Ley Garrote” en Tabasco (amén de su necesidad ante extorsionadores y también amén de sus riesgos).

En fin, solo la Corte y en sí todo el Poder Judicial puede salvar a nuestro país de caer en la tiranía, en una fusión de facto de los tres poderes en uno solo, de atrocidades jurídicas, del retroceso y del caos. Los juzgadores deben estar a salvo de la opresión política.

Por algo los integrantes del Poder Judicial son electos por vía indirecta, y no mediante elecciones directas por voto universal. Precisamente para evitar compromisos con los partidos políticos; aunque de todos modos los besa el diablo en los casos de designación por alguna de las cámaras del Congreso de la Unión.

No obstante, el Poder Judicial Federal tiene más honra y más honor que el Legislativo. Y ahora representa la única esperanza de los mexicanos para frenar cualquier intento de regresión democrática.

En ese contexto, resultan alentadoras las palabras del ministro Zaldívar, quien además dijo: Que la elevada función jurisdiccional exige a este Tribunal Constitucional “actuar con la mayor responsabilidad a partir de argumentos sólidos que justifiquen sus decisiones y mediante el respeto a la doctrina construida en los precedentes. Sólo así se fortalecerá su legitimidad social y política y confirmará la independencia que le garantiza la norma constitucional”.

Esperamos que sean decisiones en beneficio de la ciudadanía y de la Nación; a la altura de las circunstancias. Los juzgadores están para proteger la constitucionalidad y legalidad.

La Suprema Corte –abundó el ministro Saldívar—“no debe estar en búsqueda de la popularidad”.

Claro, ni para sí misma, ni para las ministras y los ministros, ni para ningún integrante de los otros dos poderes: El Ejecutivo y el Legislativo.

Pero la Corte “sí está obligada –agregó el Ministro Presidente– a que sus resoluciones sean claras y se comuniquen y expliquen de manera adecuada a la ciudadanía. Estoy cierto –dijo– de que este Tribunal Constitucional acreditará como lo ha hecho siempre, su independencia y autonomía y su compromiso indeclinable con los valores, principios y derechos humanos establecidos en la Constitución”.

Que así sea, y no se trate de un mensaje para curarse en salud porque las y los ministros ya hayan pactado con el Ejecutivo darle la vuelta a la Constitución y a la ley para dar como válida cualquier decisión contraria al Estado democrático y de derecho.

Por ejemplo, sería una muy mala señal la actitud silenciosa, omisa, inactiva, de los órganos competentes del Poder Judicial ante cualquier intento de reelección. Por lo pronto, hay casos como la “Ley Bonilla” donde los órganos jurisdiccionales no deben ni pueden echar mano de argumentos a conveniencia.

Veremos si el Poder Judicial en la era de la llamada “Cuarta Transformación” está para proteger la constitucionalidad y legalidad, o para complacer un proyecto político.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

Rosy RAMALES

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