UEFA, Concacaf y AFC desafían a Infantino y exigen revisión independiente en FIFA

Zúrich.— La crisis de liderazgo en la FIFA se profundizó este lunes luego de que la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC) unieran fuerzas para cuestionar públicamente al presidente del organismo, Gianni Infantino.

A través de una carta abierta dirigida a la comunidad futbolística internacional, las tres confederaciones acusaron a la FIFA de haber quebrantado la confianza existente entre sus integrantes y reclamaron una revisión independiente del proyecto denominado FIFA Forward Enterprise, iniciativa impulsada bajo la gestión de Infantino.

El proyecto contempla la posibilidad de comercializar participaciones relacionadas con los derechos comerciales de la Copa del Mundo a inversionistas privados. La propuesta provocó preocupación entre distintas confederaciones debido a la forma en que, según sus dirigentes, fue presentada y sometida a consideración.

UEFA, Concacaf y AFC cuestionaron particularmente el proceso de consulta, al considerar que no existió suficiente información ni tiempo para que las asociaciones miembro analizaran adecuadamente la iniciativa antes de tomar una decisión.

Las confederaciones sostuvieron que el problema no puede considerarse simplemente un error de comunicación, sino una cuestión relacionada con el juicio y la toma de decisiones de la dirigencia de la FIFA. También reclamaron mayor transparencia y mecanismos de gobernanza que permitan revisar el proyecto de manera independiente.

La postura conjunta representa un importante desafío político para Infantino, debido al peso que tienen UEFA, Concacaf y AFC dentro de la estructura del futbol internacional. La alianza también incrementa la presión sobre el dirigente de cara a su futuro al frente del máximo organismo del futbol mundial.

La disputa se originó después de que trascendiera la propuesta de FIFA Forward Enterprise y varias confederaciones manifestaran públicamente su rechazo. FIFA, por su parte, ha defendido su proceso de consulta y ha señalado que busca mantener un procedimiento abierto y democrático con sus asociaciones miembro.

Por ahora, Infantino continúa como presidente de la FIFA y no existe una destitución formal. Sin embargo, la alianza entre tres de las principales confederaciones del mundo abre un nuevo capítulo de tensión dentro del organismo y podría tener consecuencias para el futuro de su dirigencia.

El conflicto se produce en un momento especialmente delicado para la FIFA, que busca consolidar su modelo financiero y comercial después de la celebración de la Copa Mundial de 2026.

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