
Artibonite, Haití; 30 de marzo de 2026.— Una nueva ola de violencia sacude a Haití luego de que un ataque armado perpetrado por la pandilla Gran Grif dejara al menos 70 personas muertas, decenas de heridos y miles de desplazados en la región de Artibonite, al norte del país.
De acuerdo con reportes de organizaciones de derechos humanos, el ataque ocurrió entre el domingo 29 y el lunes 30 de marzo, cuando hombres fuertemente armados irrumpieron en varias comunidades rurales cercanas a Petite-Rivière, donde abrieron fuego contra civiles e incendiaron viviendas.
Aunque en un primer momento autoridades locales informaron de un menor número de víctimas, el balance más reciente eleva la cifra a por lo menos 70 fallecidos, además de múltiples personas lesionadas y un número aún no determinado de desaparecidos.
La violencia también provocó un desplazamiento masivo. Se estima que cerca de 6 mil habitantes huyeron de sus hogares para resguardarse en zonas más seguras, dejando comunidades prácticamente vacías o bajo el control de grupos criminales.
Según versiones preliminares, el ataque habría sido una represalia en el marco de disputas territoriales entre bandas rivales que buscan el control de esta región agrícola estratégica.
Este hecho se suma a la profunda crisis de seguridad que atraviesa Haití, donde la presencia del Estado es limitada y las pandillas han expandido su dominio en amplias zonas del país. Organismos internacionales han advertido que la violencia ha provocado el desplazamiento de más de un millón de personas en los últimos años.
Ante la gravedad de los hechos, la comunidad internacional ha urgido a reforzar la respuesta humanitaria y de seguridad, mientras crecen las denuncias por la falta de protección a la población civil.
La situación en Haití continúa deteriorándose, en medio de una espiral de violencia que mantiene en vilo a millones de ciudadanos.

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