
Este domingo se estrena la tercera temporada de The Crown, que ha resultado un auténtico éxito para Netflix, llega envuelta en una gran polémica, pues, según ha trascendido en uno de los capítulos se insinúa que Isabel II le fue infiel a su esposo con el gerente de su cuadra de caballos de carreras, lord Porchester, al que la reina llamaba cariñosamente Porchey.
Desde luego que ante tal señalamiento más de uno se ha indignado y ha hecho de todo para negar esta posibilidad, entre ellas Dicki Arbiter, ex jefe de prensa de la reina de Inglaterra.
Todo esto me parece de muy mal gusto y totalmente infundado. La reina es la última persona en el mundo que consideraría mirar a otro hombre que no fuese su marido.
En la trama se sugiere que la reina tuvo un romance extramatrimonial. En uno de los capítulos se cuenta un viaje que Isabel II hizo por Francia y por Estados Unidos acompañada de lord Porchester.
Esto solo es un rumor que ha estado por ahí rondando durante décadas, pero no tiene ningún fundamento. The Crown es una ficción. Nadie sabe las conversaciones privadas que tienen los miembros de la familia real, pero, claro, la gente siempre contará la historia que ellos quieran para hacerla más sensacionalista.
Con información de Quien

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