
Los asistentes lo recuerdan clarito:
Claudia Sheinbaum rechaza autorizar el uso del presupuesto federal para apoyar las precampañas de los candidatos de su movimiento.
Varios altos funcionarios acudieron hace dos semanas a Palacio Nacional y por supuesto se tocaron distintos temas, desde la agenda legislativa hasta las postulaciones inminentes.
En ese contexto, narran asistentes de crédito, les pidió ser vigilantes del desvío de recursos públicos y menos usar programas sociales como mérito personal.
Ella, les advirtió, continuará sus giras para promover los apoyos implementados por la 4T desde el sexenio pasado y reforzados durante el presente.
Los más sorprendidos debieron ser los coordinadores parlamentarios Adán Augusto López y Ricardo Monreal, interesados en Andrea Chávez (Chihuahua)y Saúl Monreal (Zacatecas).
Dos de mis informantes: ella pretende llevarse el crédito del más del billón de pesos dedicados a madres solteras, becas, pensión para adultos mayores y demás.
Son, pienso yo, programas institucionales en los cuales no debe apoyarse ningún partido, ningún político y ni siquiera un régimen porque son de Estado.
VÍA EL BIENESTAR
Pero hay una contradicción:
A la mayoría, por no decir todos, de quienes serán candidatos a gobernar uno de los 17 estados en 2027, se les preparan plataformas de lanzamiento.
Los puestos más socorridos serán delegados del Bienestar para permitirles recorrer municipios, entregar apoyos y prometer beneficios a cargo del erario federal.
Aquí lo anunciamos en enero: en febrero el gobierno y su partido, harían encuestas para privilegiar a favoritos y a quienes tengan mayor aceptación y menos negativos.
Aquí hemos dado dos nombres específicos:
Mario Delgado, actual secretario de Educación Pública, se irá a Colima a suceder a Indira Vizcaíno Silva, ahijada de ya saben quién.
A ver si recompone esa entidad de una violencia de la cual dos familiares cercanos, su tía María Eugenia Delgado y a su prima Sheila Amezcua Delgado fueron víctimas.

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