
Conseguida la revancha desde la final perdida en 2015, los Seattle Seahawks se proclamaron campeones de la NFL, tras vencer 13-29 a los New England Patriots en el Super Bowl LX disputado en California.
Con una defensa dominante y que anuló en tres periodos al ataque de los Patriots, Seattle hizo lo suficiente para sellar la obtención de su segundo trofeo Vince Lombardi y con ello extendieron el dominio de la Conferencia Nacional como la más poderosa en la historia de la liga.
31 títulos para la NFC es la cifra a la que llegaron los de la Nacional con el título conseguido por Seattle, que ganó su segundo campeonato en apenas su cuarta aparición en el Super Domingo.
El pateador Jason Myers fue la figura ofensiva del encuentro con hasta 16 puntos y cinco goles de campo, mientras que Sam Darnold completó un encuentro sin errores, para lograr 202 yardas y un pase de anotación en todo el encuentro.
Los Patriots, limitados con una línea ofensiva que no protegió correctamente a Maye, apenas lograron un total de 331 yardas totales, con un cuarto periodo en el que apenas se combinaron entre Drake y Mack Hollins para un touchdown cuando el juego ya estaba 0-19, para simplemente evitar la blanqueada con siete puntos al marcador.
Una intercepción en su siguiente serie ofensiva cuando New England parecía revivir en ataque, simplemente dejó a Seattle con la posesión y el poder suficiente para reducir la mayor cantidad de tiempo al reloj y sellar así la conquista del SB.
Una entrega de balón regresada inmediatamente a las diagonales por Uchenna Nwosu, terminó por marcar la diferencia que hubo en todo el encuentro entre Seahawks y New England Patriots, con un 13-29 final, con Rhamondre Stevenson que simplemente maquilló el juego.
VÍA | 24 HORAS

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