
Brasilia.— El sureste de Brasil enfrenta una de las temporadas de lluvias más intensas de los últimos años, con precipitaciones récord que han provocado inundaciones, deslaves y graves afectaciones humanas y materiales.
De acuerdo con reportes oficiales, el número de víctimas mortales asciende a más de 50 personas, mientras que al menos una quincena permanece desaparecida. Las autoridades mantienen operativos de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
El estado de Minas Gerais concentra los mayores daños, particularmente en municipios como Juiz de Fora y localidades de la región conocida como Zona da Mata, donde se han registrado acumulados superiores a 500 milímetros de lluvia en pocos días, superando el promedio mensual histórico.
Las intensas precipitaciones han obligado a miles de personas a abandonar sus viviendas, mientras que decenas de comunidades permanecen incomunicadas por el colapso de caminos y puentes. En varias localidades se declaró el estado de emergencia para agilizar la atención a los damnificados.
Autoridades meteorológicas advirtieron que las lluvias podrían continuar en las próximas horas, lo que mantiene activa la alerta por riesgo de nuevos deslaves y crecidas de ríos.
El gobierno federal y las administraciones estatales coordinan la entrega de ayuda humanitaria y la habilitación de refugios temporales, mientras equipos de protección civil trabajan en la evaluación de daños y la restitución de servicios básicos.

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