
Nada ha cambiado.
Ayer pasó otra conmemoración del Día Internacional de la Mujer (el 8M) con marchas multitudinarias, protestas femeninas justificadas y reclamos desatendidos de justicia.
Fecha llena de alabanzas y discursos especialmente dedicados a heroínas de siglos pasados y representantes actuales de las Fuerzas Armadas.
Pero también con estadísticas de violencia creciente hacia las mujeres por doquier, como ilustra el estado de Morelos bajo la gobernadora morenista Margarita González.
Y un antecesor, el diputado también morenista Cuauhtémoc Blanco, con el amago de impulsar una reforma legal para proceder… ¡contra las mujeres!
Esperan su iniciativa un coro de legisladoras morenistas cuya evocación es inevitable cuando al grito de ¡no estás solo! lo protegieron para evirtarle ser juzgado por presunto intento de violación de su media hermana Nidia Fabiola Blanco.
EL LAVADO VIOLETA
Las deudas se multiplican.
Inútilmente las madres buscadoras de diferentes organizaciones piden audiencia en Palacio Nacional para narrar su duelo y exigir respuesta institucional.
Ellas no encuentran espacio en la agenda pública, pero sí fue llamada por Andrés Manuel López Obrador el 21 de julio de 2023, Estela de Carlotto, fundadora de la organización argentina Abuelas de la Plaza de Mayo.
Es la generación sucedánea de las originales Madres de la Plaza de Mayo, quienes protestaban por la represión de la dictadura encabezada por Jorge Rafael Videla.
“Nos da muchísimo gusto que esté con nosotros. Es un símbolo de la resistencia de la defensa de los derechos humanos”, dijo el tabasqueño en aquella ocasión.
Ayer miles y miles de mujeres desfilaron durante horas, desde temprano hasta avanzada la tarde, para clamar respeto y hacer realidad la consigna del sexenio:
-Llegamos todas.
Altos muros de metal les impidieron acercarse al Palacio Nacional y en protesta colocaron en el metal sus demandas, sin faltar martillazos y algunas otras formas violentas de protesta.
Se fueron sin ser escuchadas mientras se difundían cifras en redes sociales: más de seis mil 440 feminicidios en los siete años de gobiernos morenistas y más de 28 mil desaparecidas en 2025.
Al final constataron el llamado lavado violeta o purplewashing, como se conoce el fenómeno de ciertos gobiernos de apropiarse el discurso feminista sin transformar las estructuras de desigualdad.
FIESTA DE ESCÁNDALO
1.- Muchos ricos huyen de Tabasco para sus eventos sociales.
Temen poner en riesgo sus fortunas y dar pistas para la violencia donde dominan grupos criminales y en especial La Barredora de Hernán Bermúdez Requena.
No lo hizo el empresario Juan Carlos Guerrero Rojas, quien promocionó la fiesta de 15 años de su hija con la presencia de famosos como Galilea Montijo, Belinda y J. Balvin en el Centro de Convenciones de Villahermosa.
Guerrero Rojas tiene casi cuatro décadas como contratista de Pemex y, tras el escándalo, busca un control de crisis para evitar daños en sus negocios y riesgos hacia su familia.
Seguramente su amigo Javier May podrá ayudarle.
Y 2.- En Guerrero la gobernadora Evelyn Salgado encabezó el Cuarto Congreso Estatal de Unidades de Género para impulsar el empoderamiento de las mujeres.
Las autoridades asumen, dijo la mandataria, el reto de enfrentar la violencia, la desigualdad y la pobreza del sector femenino en general y la marginación en amplias regiones de la entidad.
Tuvo elogios para la Universidad Autónoma de Guerrero porque, destacó, “ha sido aliada en la promoción de la igualdad y el acceso de más mujeres a la educación superior a través de la educación y la formación profesional”.
@urenajose1

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