
La Habana, Cuba, 29 de marzo de 2026.– En medio de una severa crisis energética, Cuba recibió el pasado 29 de marzo de 2026 un buque petrolero ruso con más de 700 mil barriles de crudo, con el objetivo de aliviar la escasez de combustible y los constantes apagones en la isla.
La embarcación, identificada como Anatoly Kolodkin, partió desde el puerto de Primorsk, en Rusia, y arribó a aguas cubanas tras varios días de travesía. Este envío representa el primer cargamento significativo de petróleo ruso en meses, luego de interrupciones derivadas de sanciones internacionales y limitaciones logísticas.
De acuerdo con reportes, el cargamento consiste en petróleo crudo, el cual deberá ser procesado en refinerías locales para la producción de gasolina, diésel y otros derivados necesarios para el funcionamiento del país.
La llegada del buque ocurre en un contexto de déficit energético crítico, que ha provocado cortes prolongados de electricidad en distintas regiones de Cuba, afectando tanto a la población como a sectores productivos.
En este escenario, trascendió que Estados Unidos permitió el ingreso del buque de manera excepcional, en lo que se interpreta como una medida de carácter humanitario ante la situación que enfrenta la isla, aunque sin representar un cambio estructural en su política hacia el gobierno cubano.
Especialistas consideran que el suministro podría brindar un alivio temporal al sistema eléctrico nacional, aunque advierten que la crisis energética en Cuba requiere soluciones estructurales de largo plazo.
Este movimiento se da además en un entorno internacional marcado por tensiones energéticas, conflictos geopolíticos y restricciones comerciales que han impactado la distribución global de hidrocarburos.

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