2026: CIUDADANOS FELICES

LA X EN LA FRENTE

Moisés MOLINA*

 

Quiero aprovechar esta última columna del año para agradecer a todos quienes me abrieron sus puertas este 2025.

La X En La Frente nació hace poco más de 22 años con el mismo espíritu de hoy: ser un canal de libre expresión que incentive el debate y construya ciudadania.

Y es que eso es precisamente lo que le falta a nuestras sociedades desde hace mucho tiempo: ciudadanía.

Si la entendemos como valor, la ciudadanía implica toma de posiciones, actitud de informarse, ánimo de participar y compromiso por transformar.

Lo opuesto de la ciudadanía sería la apatía, la indolencia, el adormecimiento.

Se participa estando en contra de algo, pero también a favor de muchas cosas.

Causas hay muchas, ciudadanos son lo que faltan.

Por ello ciudadanía viene de “civitas”. Y comparte raíz con civismo.

La ciudadanía es la base de la democracia. Por eso mucho se dice hoy que uno de los principales valores de la democracia es la participación.

Democracia no son solamente elecciones y partidos. Elecciones y partidos son solo una parte; la más pequeña si somos estrictos,

Democracia no es un modelo de organización política, es un estilo de vida común.

Así como las personas tenemos un estilo de vida que nos define, nuestras sociedades tienen el suyo.

Y cuando digo sociedad, estoy hablando de todo grupo social con sus respectivas escalas: colonia, barrio, comunidad, agencia, municipio, estado, país.

Y todo cuanto le atañe a la sociedad, nos atañe a cada uno en lo individual.

Porque parece que hemos perdido la dimensión del “bien común”, ese concepto central de las ciencias sociales y principalmente del derecho, la ciencia política, la sociología, la administración pública y la economía.

Con cada época pareciera que nos vamos volviendo más analfabetas de lo común.

Tan es así que hoy difícilmente podemos definirlo. Y a este paso , pronto llegaremos a un futuro donde sea difícil siquiera imaginarlo.

Lo social va perdiendo dimensión frente a los individual porque cada vez nos preocupamos menos por el prójimo.

Y las redes sociales y nuestro comportamiento comunicativo no han hecho sino mostrarnos desnudos y de cuerpo entero.

Nos estamos acostumbrando a pensar menos, a informarnos menos, a reflexionar menos, a no estudiar, hasta sentir desprecio por quienes estudian y debaten.

Cada ves nuestras opiniones son menos nuestras. Recitamos los mantras de otros y estamos dispuestos a “matar” en su nombre.

Nos hemos convertido en una sociedad de enemigos, donde el que no está conmigo está contra mí.

Y en este escenario, todo ejercicio electoral es inmisericorde. Ya no importan las razones, solo las pasiones.

Reducimos la arena política a una cancha de futbol, o un parque de béisbol donde gana el equipo que más porra lleva. Ya no cuentan ni las carreras ni los goles, por que ninguno anota.

Por eso nos hemos quedado sin opciones. Solo es el América o los yankees.

Las demás plantillas ya son solo membretes. Y estamos conformes con eso.

Ojalá ello obedezca a que por fin hemos encontrado la felicidad que no teníamos.

Si es así, bienvenida la uniformidad y la unanimidad. Hasta que la rueda de la historia de la vuelta nuevamente.

Mientras tanto otro año se nos fue. Y aquí seguimos intentando o simulado ser felices.

Que el 2026 venga cargado de buenas nuevas para nuestra vida colectiva . Pero para ello hay que hacer propósitos.

¿Ya hiciste los tuyos?

*Magistrado Presidente de la Sala Constitucional y Cuarta Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.

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