
Crónica de un autoritarismo especulativo
Gladys Karina Sánchez Juárez
A partir del 20 de enero del año 2025 entró en funciones el presidente de estados Unidos de Norteamérica Donald Trump, con una dinámica de intentar presionar a diferentes países de América Latina, de Medio Oriente y en general al contexto internacional para imponer su lógica de integración internacional, entendida para este presidente como subordinación ante sus mandatos, una dinámica que podríamos describir bastante imperialista (que es imperialista—boron o negri), por lo que inició lanzando su primera amenaza de imponer aranceles a México cuando evidentemente se trababa de una propuesta completamente ilegal en términos de derecho internacional porque existe un tratado comercial firmado de por medio y lanzar una amenaza de imposición de aranceles era una ruptura de tajo a este tratado internacional comercial.
Su primer anuncio lo presentó públicamente el 21 de enero del 2025, mismo que terminó en amenaza, pues anunció que impondría aranceles del 25% a México y Canadá. El 26 de enero lazó otra amenaza de imponer aranceles de 25% a todos los productos colombianos, el 1 de febrero anunció públicamente que firmó tres órdenes ejecutivas para que entraran en vigor los aranceles; sin embargo, el 4 de febrero pospuso un mes la imposición de aranceles a México y Canadá, posteriormente un día antes de que entraran en vigor las órdenes ejecutivas del presidente Trump, dialogó el presidente Trump con la presidenta Claudia Sheinbaum y llegaron al acuerdo de posponer un mes más la imposición de aranceles.
Continúa con la especulación comercial el presidente Trump y así el 10 de febrero anuncia aranceles del 25% al aluminio y acero, para lo cual este día firmó una nueva orden ejecutiva para imponer este porcentaje de aranceles a las importaciones de estas materias primas. El 13 de febrero el presidente Trump anuncia aranceles recíprocos contra el impuesto como el IVA en Europa. El 22 de febrero lanza otro anuncio en el que menciona que aplicará aranceles a los países que apliquen tasas de impuesto a los servicios digitales sobre publicidad a las empresas estadounidenses. El 3 de marzo anuncia aranceles a las importaciones de productos agrícolas a partir del 2 de abril. El día 4 de marzo el presidente Trump aseguró que México y Canadá no tenían margen de negociación. Sin embargo, el día 5 de marzo anunciaron en Estados Unidos que se retrasaban al 2 de abril la imposición de aranceles de 25% para automóviles que entraran a Estados Unidos procedentes de México y Canadá, más tarde ese mismo día anunciaron que se paralizaba la imposición de aranceles para todos los bienes que se enunciaran en el Tratado Comercial Trilateral.
El día 2 de abril el presidente de Estados Unidos anunció aranceles recíprocos, es decir, aquéllos países que aplicaran aranceles a las importaciones de Estados Unidos, éste país impondría aranceles de la misma forma. Después llegó un punto en el que declaró una guerra comercial a todo el mundo.
Con estas comunicaciones del presidente Donald Trump, observamos que ha sido un proceso más de especulación comercial y financiera que de acción, con un componente completo de autoritarismo porque anunciar sus decisiones sin diálogo con los países, y en particular con aquéllos con quienes existe un tratado comercial firmado, es una clara afrenta al derecho internacional.
Por otra parte, llama la atención que a la fecha no se le cuestiona el autoritarismo con el que intenta posicionarse ante el mundo, desde un país que aparentemente se pronunciaba por la democracia, también se enunciaban como liberales ante el mundo; sin embargo, ahora las acciones de su presidente no tienen nada de democrático ni mucho menos liberal porque el autoritarismo como el imperialismo no se identifican como fundamentos liberales, pues se les identifica más bien como fascistas.
Lo interesante de esos anuncios es que ha quedado claro que cada vez que se intenta imponer algún arancel desde una postura unilateral, que ofrece una idea de que no requieren de nadie del mundo y el mundo depende de esa Nación. Sin embargo, con esos anuncios generó impactos en la bolsa de valores de Nueva York en algunos momentos incluso impactó en su moneda nacional que es el dólar, estos anuncios resultaron en una suerte de especulación comercial pues su bolsa de valores ha caído para algunas comoditys. Estos impactos negativos en su bolsa de valores y en su dinámica económica nacional es un ejemplo claro de que también Estados Unidos depende de diversos productos primarios y maquilas automotrices que se producen en países como México y otros países del mundo, es decir, no sólo el mundo depende de Estados Unidos sino que también ese país depende en mucho del mundo, por lo que se evidencia la interdependencia del mundo.
En otro sentido, en México nuestro país, una parte de la sociedad casi parece que admira esas actitudes y está pidiendo que la presidenta se subordine porque en cada comunicado estaban expresando miedo y pedían que ya se aceptara la dominación de Estados Unidos, por supuesto en palabras de vamos a ir a una crisis económica por no aceptar, vamos a tener más inseguridad sino entra la intervención de ese país tal como lo hicieron en época del presidente Felipe Calerón, a pesar de que hay evidencia de lo más claro que esa intervención con el Plan Mérida no sólo fue una fractura a nuestra soberanía sino que además no ayudó en nada, lo contrario se profundizó la inseguridad pues por ello estamos en este momento del presente. Esta postura en nuestra opinión es la reproducción patriarcal para decir que es mejor seguir un “autoritarismo” de un hombre que una política diplomática que se apegue al respeto de la soberanía nacional porque quien lo está planteando es una mujer que preside el poder ejecutivo.
Por tanto, es importante reflexionar en esa interdependencia que vivimos actualmente en el mundo porque las decisiones que se toman en las Naciones deben necesariamente considerar esto para mantener estabilidad en todos los sentidos y por finalmente esta vez cierro con una pregunta a partir de lo que hemos visto con el presidente del país del Norte, ¿Queremos seguir avalando o esperando la conducción de una política absolutamente patriarcal o es importante hoy más que nunca pensar en una práctica política desde la conciencia de género que se plantee feminista y por la construcción del diálogo y la paz?

Sé el primero en comentar